
1. Define el uso y revisa el predio
¿Será tu vivienda principal, una oficina junto a casa o un espacio para visitantes? Escribe cuántas personas lo usarán, qué actividades compartirán y qué ambientes necesitan independencia. Una oficina con visitas no tiene la misma rutina que una vivienda familiar.
Después, consulta las condiciones de uso del suelo y los trámites aplicables con la autoridad local. La orientación de Minvivienda sobre estructuras livianas y licencias no permite asumir que todo sistema modular está exento. La viabilidad debe revisarse para tu predio y tu propuesta.
2. Identifica el sistema que vas a recibir
Solicita la ficha de la unidad: dimensiones plegada y desplegada, peso de transporte, estructura, materiales y configuración. Pregunta por las instrucciones de despliegue, los apoyos y los detalles de conexión que necesitará el responsable de la instalación.
Distingue una casa expandible nueva de adaptar un contenedor marítimo. El nombre «tipo contenedor» no es suficiente para comparar productos o documentos técnicos.
3. Comprueba la distribución con tu rutina
No evalúes únicamente cuántas habitaciones caben. Revisa el acceso al baño, el paso entre sala y cocina, dónde trabajarás y cuánto espacio queda al abrir puertas o usar los muebles.
Los modelos DomuCasa 20 y DomuCasa 40 muestran 38,59 y 77,17 m² exteriores de referencia. El área interior útil será menor y se confirma con los espesores y la distribución final. Prueba el recorrido 3D como apoyo visual, no como sustituto del plano del pedido.
4. Revisa el acceso y la descarga antes del transporte
Comparte información de la vía, curvas, pendientes, obstáculos y zona de maniobra. Pide que se contraste con las dimensiones y el peso de transporte del módulo y con los equipos necesarios para descargarlo.
Aclara quién revisa el acceso, quién contrata los equipos y dónde se desplegará la unidad. Que viaje plegada no significa que pueda llegar a cualquier lugar. Consulta las etapas de preparación, transporte y entrega.
5. Define apoyos, nivelación y manejo de aguas
La preparación del terreno debe coordinarse con los datos del módulo. Solicita una solución para apoyos, nivelación, anclajes y drenaje que corresponda al proyecto; no copies una base vista en redes sociales.
Una foto del lote sirve para iniciar la conversación, pero no determina por sí sola la solución constructiva. Pide al profesional responsable que indique qué información y revisiones del sitio necesita antes de definirla.
6. Relaciona materiales y clima
Pregunta por el material y espesor de paneles, el núcleo aislante, la cubierta, el vidrio y la perfilería. Revisa además orientación, sombras, ventilación y los detalles de sellado que deberán mantenerse.
La Guía de construcción sostenible considera las condiciones climáticas al orientar el diseño. Convierte esa idea en preguntas concretas sobre tu ubicación, en lugar de esperar que un mismo acabado resuelva cualquier clima.
7. Separa instalaciones incorporadas y conexiones del predio
Un baño o una cocina dentro del módulo no explican cómo se conectarán agua, saneamiento y energía en el terreno. Pide que se identifiquen los puntos entregados, las acometidas pendientes y quién diseña, ejecuta y verifica las conexiones finales.
Solicita la documentación que corresponda a la instalación. No asumas que una ficha de un componente cubre toda la vivienda ni que los trabajos del predio forman parte del suministro del módulo.
8. Deja incluidos y opciones por escrito
Confirma referencias de piso, paneles, ventanas, puertas, cocina y baño. Clasifica mobiliario, electrodomésticos, porche, segunda cubierta y otros complementos como incluidos, opcionales o excluidos.
Si eliges puertas corredizas, verifica el espacio de desplazamiento y los encuentros con muebles. Si te interesa la cocina del diseño personalizado de DomuCasa 40, ten presente que muestra una península conectada al mesón, no una isla independiente. La viabilidad y el alcance de esa propuesta se estudian para cada pedido.
9. Compara el presupuesto y las responsabilidades
Solicita un desglose que diferencie módulo, transporte, descarga, instalación, adecuaciones y conexiones. Aclara pagos, gastos adicionales y qué suministra cada parte. Compara propuestas con el mismo alcance, no solo con el mismo número de metros cuadrados.
Para revisar las alternativas, consulta también nuestra guía sobre casa modular frente a construcción tradicional.
10. Acuerda cómo se revisará la entrega
Define qué documentos, manuales y comprobaciones forman parte de la entrega y cómo se registrarán observaciones. Consulta qué atención ofrece el proveedor después de la entrega y confirma por escrito las condiciones de garantía y mantenimiento aplicables al producto concreto, sin asumir una duración o cobertura universal.
Reserva una revisión de la configuración entregada, las puertas, las ventanas, los acabados y las conexiones acordadas. Una lista compartida ayuda a que cliente y proveedor hablen del mismo resultado.
Tu siguiente paso
Para empezar una conversación con DomuCasa, reúne el municipio de instalación, el uso previsto, el formato que te interesa y tus prioridades de distribución. No necesitas tener todas las respuestas: sí conviene saber cuáles faltan antes de confirmar un pedido.
Contenido orientativo de DomuCasa, no plano constructivo ni dictamen técnico o jurídico. Confirma uso del suelo, trámites, condiciones del predio y soluciones de instalación con la autoridad y los profesionales correspondientes.